Rovaniemi, Finlandia.  Cada invierno, los visitantes extranjeros invaden la Laponia finlandesa, como un ejército de sombras que se desplaza por la nieve, entre cafés y tiendas, bajo la brillante luz azulada de los abetos. Venidos de Europa y Asia, son cientos de miles, en parejas o en familia, los que convergen en esta inmensa tundra con la esperanza de encontrarse con el «verdadero» Papá Noel, ver una aurora boreal, o encarar el frío a bordo...