Chicago, EE. UU. En comparación con los adultos, los niños y los adolescentes son menos sensibles al sabor dulce y necesitan 40 por ciento más sacarosa en una solución para que detecten el sabor del azúcar; según un estudio publicado en la página web de la Universidad de Illinois. Junto con los umbrales de detección del sabor dulce más altos, tanto los niños como los adolescentes prefieren niveles de dulzura significativamente más concentrados...




