Buenos Aires. Andrés Calla supo lo que era «sentirse pleno» a los 22 años. Con esa edad decidió armar una mochila, agarrar su cámara de fotos y recorrer las provincias de Salta y Jujuy, en el norte argentino, sin sospechar que esa travesía improvisada y solitaria cambiaría su vida para siempre. «Me gustaba el hecho de salir a caminar sin rumbo por los pueblos y empecé a conectar mucho con ese nene que, por curiosidad, se iba y asustaba a sus...