Madrid. Gran parte de la ropa donada no llega a tener «una segunda vida», según la organización ecologista Greenpeace, que para demostrarlo ha colocado geolocalizadores en 29 prendas depositadas en contenedores municipales y en tiendas de Zara y Mango, que ya han viajado o viajarán miles de kilómetros con un futuro incierto. Así, tras cuatro meses de seguimiento, solo se pudo confirmar la reutilización de una de las prendas, que fue adquirida...