Ancón, Perú. El agua luce más limpia y las playas ya cuentan con pocos restos de petróleo mientras que las aves han vuelto a volar por el litoral peruano afectado por el derrame de crudo ocurrido hace justo un mes, pero las consecuencias del accidente son mayúsculas y navegan en los bajos fondos del mar, aunque ya apenas sean visibles. «Aparentemente ya no se ve nada, pero el trabajo que queda por hacer aquí va para largo», resumió Claudia...




