Cuando escuchamos las vocalizaciones de dos especies animales diferentes conocidas, los humanos somos capaces de diferenciar los sonidos en función de quién o qué lo emite. ¿Pero ocurre lo mismo con los perros que oyen a diario las voces de sus dueños y los ladridos de sus congéneres? Un equipo de investigadores de la Universidad Eötvös Loránd (ELTE, de Budapest, Hungría) se ha hecho esta pregunta y ha estudiado cómo los perros procesan...




