Nova Iguaçu, Brasil. Raphael Brandao mira con orgullo los granos que salen de su tostador: su café de alta gama fue producido por agricultores negros en Brasil, un país donde este producto sigue asociado al sufrimiento de la esclavitud. Al abastecerse únicamente de fincas pertenecientes a afrodescendientes, este brasileño de 31 años quiere «revertir la lógica» según la cual las personas negras como él se limitan a ser «mano de obra barata»....