San Pedro, Estados Unidos. En el puerto de Los Ángeles, una barcaza recubierta de tuberías y tanques alberga una idea que promete hacer olas: utilizar el océano como una gran esponja de dióxido de carbono (CO2) para hacer frente al calentamiento global. Un equipo de científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) trabaja desde hace dos años en SeaChange, un proyecto ambicioso que aspira a aumentar la cantidad de CO2, un...