Por: Camilo Cortés-Useche (Colombia). Ayer, él plantado en la capital y yo en la costa, hablamos de ese derroche de flamas que tiene el espectador común ante una función estelar. Arde en la mitad del escenario el comportamiento que ejerce de cualquier forma la sociedad actual. A veces se utilizan esas llamas para bien, para carburar buenas iniciativas proactivas, pero en otras se quedan en ese efecto incendiario que no termina quemando nada y...