París, Francia. Los humanos y los pájaros son los únicos que comparten el bipedalismo, pero el de las aves se basa en un mecanismo muy específico, la tensegridad, que podría encontrar aplicaciones en la robótica, según un estudio publicado el miércoles. La diferencia fundamental entre los humanos y las aves es que la bipedación de los primeros implica mantenerse erguidos, mientras que el de los segundos se basa visiblemente en la flexión de...




