Colombia. Con pintura para automóviles, espíritu creativo, sensible y la magia de sus implementos de trabajo de uso diario, Rafael Antonio le dio color al sueño que de pequeño había visualizado, del que estaba rodeado al constituir su empresa de pintura automotriz, pero que hasta ahora no lo había guiado a materializar su primera exposición artística. “Me alejé por culpa del destino o algo así y entonces tuve que llegar a una almacena de...




