París, Francia  No tiene boca, ni estómago ni cerebro pero come, se mueve e incluso aprende. Se trata del moho de muchas cabezas, una curiosidad biológica unicelular que por primera vez desembarca en un zoo, el de París. Las nuevas estrellas del zoo situado en el Bosque de Vincennes, que fascinan también por tener 720 sexos y ser casi inmortales, se instalaron en el «vivarium», donde el público podrá conocerlas a partir del sábado. «Nuestra...