Era la época de oro de la historieta mexicana cuando circulaba un pequeño cuadernillo con valor de un peso, que a través de sus páginas llenas de “monitos” y fotografías, retrataban la cultura popular, las aventuras de una familia muy particular, las ocurrencias de un niño humilde y travieso, las historias de mujeres que día a día luchaban por salir adelante, reflejaban los problemas de una sociedad real y en algunas ocasiones, invitaban...