Iberoamérica. Los musgos del suelo son una ayuda inestimable para los ecosistemas que les rodean: aportan más nutrientes, descomponen más cantidad de materia orgánica y controlan más los patógenos vegetales que los suelos sin vegetación. Y además, almacenan más carbono. En concreto, los suelos cubiertos por musgos pueden almacenar alrededor de 6.430 millones de toneladas más de carbono que el suelo desnudo, según un estudio internacional en el...