Estados Unidos. Desde la Antártida al Polo Norte, los seres humanos y los animales viven expuestos a los microplásticos, diminutas partículas de contaminantes que, en humanos y roedores, se han relacionado con efectos adversos para la salud, como el estrés oxidativo y la inflamación. Se sabe que las principales vías de exposición a los microplásticos para los humanos y para la fauna salvaje son la ingestión de alimentos...




