Australia. El veneno traumatizante de una oruga espinosa estadounidense puede penetrar las células gracias a un mecanismo heredado hace 400 millones de años de las bacterias, reveló el martes un equipo de científicos australianos.La oruga áspid, radicada en robles y olmos de su Norteamérica natal, parece casi inocua, con cerdas que parecen pelaje. Pero esas cerdas ocultan espinas que pueden provocar «una picadura tan dolorosa como tocar un...