La tierra no es solo polvo y suciedad, es el hábitat de millones de bacterias que hacen posible la vida en el planeta. Y los suelos son clave en la lucha contra el cambio climático. En 1937, el entonces presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, dijo a sus gobernadores en un momento de sequías y tormentas de arena: «Un país que destruye sus suelos se destruye a sí mismo». Tal vez haya quien al escuchar la palabra «suelo» piense...