Al final de su vida, cuando agotan su energía, las estrellas como el Sol se convierten en enanas blancas, estrellas muy pequeñas y calientes que se van apagando y enfriando y que son capaces de devorar a los planetas y asteroides de su sistema planetario. Un equipo internacional de astrónomos ha encontrado, por primera vez, la prueba de este proceso: una ‘cicatriz’ en la superficie de una enana blanca. Los detalles de la...




