Viena, Austria. Todo comenzó con una casa. Una villa de principios del siglo XX en la que un empresario austríaco descubrió la huella de un olvidado arquitecto, iniciando una búsqueda que se convirtió en el origen de una valiosísima colección privada de obras de arte que el Museo Leopold de Viena acaba de «descubrir» ahora. En 1989 el empresario farmacéutico Fritz Schedlmayer y su esposa Hermi adquirieron la Villa Rothberger, edificada en 1902...




