Contrariamente a ciertas especies de serpientes, lagartos, ranas y peces, hasta hace relativamente poco no se consideraba que los mamíferos pudieran también ser venenosos. No fue hasta hace 80 años cuando la comunidad científica demostró que algunos de estos animales, en concreto la musaraña americana de cola corta (Blarina brevicauda), sí podían almacenar y usar esta sustancia. Pero ¿para qué? Durante las últimas décadas, los científicos han...




