Rabat, Marruecos. Angustiada ante la idea de tener otro hijo, Asmaa exploró todas las vías para abortar. Pero en Marruecos el aborto es ilegal y tabú, y acabó buscando ayuda en las redes sociales, donde abunda el tráfico de píldoras abortivas. Con mensajes como «Precios asequibles», «Mercancía europea, eficacia garantizada», «Embarazo vergonzoso, corrija su error», usuarios anónimos proponen en Facebook píldoras que contienen misoprostol, una...