EE.UU. Cada mañana, 180 niños salen de su escuela en Jackson, la capital de Misisipi, para ir a otra en autobús. ¿La razón? Poder usar el baño, porque en su escuela la poca presión del agua impide que se llenen los depósitos de los inodoros.  Cheryl Brown, directora de la escuela Wilkins, donde el 98 por ciento de los 400 estudiantes son afroestadounidenses y en gran parte de entornos desfavorecidos, no oculta su cansancio.  «Es muy duro. Es...