Panamá. Marcia Guerra, de 63 años, y Nilsa Mendoza, de 62, tienen algo en común: no pudieron concluir sus estudios de primaria cuando eran niñas. Marcia tuvo que abandonar la escuela para regresar al campo y cuidar a su madre enferma, mientras que Nilsa dejó los estudios debido a la pobreza. Ahora, gracias al programa Mi Nueva Meta, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social de Panamá para que adultos no escolarizados concluyan la...




