Los teléfonos móviles, ordenadores, electrodomésticos y paneles solares que los europeos tiran cada año contienen cerca de un millón de toneladas de materias primas críticas, que se podrían aprovechar para fabricar baterías, turbinas, cables o chips, según un informe publicado este lunes por el consorcio europeo FutuRaM. «Al explotar nuestros propios residuos electrónicos en lugar del planeta, los europeos tenemos una gran oportunidad para...




