Un estudio liderado por el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) demuestra que el quitosano —un polímero natural obtenido de las cáscaras de gambas— puede transformarse en un material más robusto cuando se moja. El hallazgo revierte una de las grandes limitaciones de los biomateriales, que suelen debilitarse con la hidratación, y plantea una vía para crear alternativas sostenibles a los plásticos convencionales. Los investigadores...