EEUU. Todas las grandes galaxias tienen un agujero negro supermasivo en el centro, un lugar donde la gravedad es tal que atrae al gas del entorno, que a medida que es engullido, forma una espiral o «disco de acreción» que gira, se calienta y se ilumina. Lo más común es que los agujeros negros sólo consuman una parte de ese gas y que la otra salga despedida al espacio, pero hay casos más dramáticos en los que todo el disco de acreción sale...




