Panama.- Armadas de varios libros de contabilidad y una pequeña caja fuerte, las mujeres del poblado Ipeti Embara, en el corazón de la selva panameña, lideran una caja rural y se han propuesto convertirla en un banco para los indígenas y así acabar con la marginación que sufren. Cansadas de los obstáculos y la discriminación, de no ser objetos de crédito para tener una cuenta, y una entidad financiera por el hecho de no contar con ingresos...