Phnom Penh, Camboya Abrumada por las deudas, la camboyana Chenda se vio obligada a abandonar los arrozales para trabajar con sus hijos en una fábrica de ladrillos, como miles de refugiados climáticos de este país del sudeste asiático. «Muchas industrias del mundo emplean a refugiados climáticos. Pero lo realmente único en las fábricas de ladrillos de Camboya es que la inmensa mayoría de los obreros son prisioneros de la servidumbre debido a las...