Qamishli, Siria  Frente a la sequía que amenaza sus cultivos agrícolas y sus medios de subsistencia, los kurdos de Siria revivieron el viernes un ritual centenario para hacer caer la lluvia. En la ciudad de Qamichli (noreste), los residentes kurdos, entre ellos muchos niños, marcharon por las calles con un muñeco de madera vestido con telas de colores, la llamada «novia de la lluvia», y lo rociaron con agua. Otros recitaron oraciones...