Estados Unidos. Investigadores de varias universidades estadounidenses han estudiado detalladamente cómo se propaga la desinformación por las redes sociales y han comprobado que la indignación moral que sienten las personas al leer informaciones poco fidedignas contribuye de una gran forma decisiva a que se propaguen bulos y datos erróneos. Los resultados de este trabajo de investigación, que hoy se ha publicado en la revista...




