Tocancipá, Colombia. Rafiki, un cóndor andino nacido en cautiverio en Colombia, tiene tres meses y ha vivido una mentira. A diario se alimenta con ratones que recibe de un supuesto adulto de su especie. Pero en realidad jamás ha conocido aves ni humanos. Fernando Castro, una especie de padre adoptivo, introduce su brazo en un títere que imita con asombrosa exactitud la cabeza y cuello de un cóndor adulto. El ave artificial ingresa...




