Suiza. El neurocientífico Grégoire Courtine, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), lleva años investigando para logar que personas con la médula espinal dañada vuelvan a andar. Sus avances en este campo los demostró con ratas, en 2012, y con monos, en 2016. Por último, en 2018 llegaron los pacientes humanos. En esa ocasión, tres hombres paralizados desde hacía varios años volvieron a caminar tras introducirles implantes en la...




