Un nuevo análisis de los restos óseos de la cueva de Liang Bua revela que el Homo floresiensis no poseía un comportamiento tan sofisticado como se creía, sino que se alimentaba de los restos de grandes presas abandonados por los reptiles. Desde su descubrimiento en 2004, el pequeño Homo floresiensis, popularmente conocido como el ‘hobbit’ por su escasa estatura y su reducido cerebro, ha disfrutado de una excelente reputación. El hallazgo de sus...




