En el estado mexicano de Michoacán, en Sierra Chincua, a más de 3.300 metros de altitud sobre el nivel del mar, millones de mariposas monarcas regresan cada año después de recorrer los 4.000 kilómetros que separa Canadá de los bosques de México en donde hibernan, sin que se sepa cómo lo hacen. Este fenómeno migratorio que “representa que se llevan las almas de nuestros seres queridos”, según explicó el gobernador del estado, Alfredo Ramírez...