Iberoamérica. El hidrógeno se considera el «combustible del futuro». Sólo emite calor y agua cuando se quema, lo que lo convierte en una atractiva alternativa a los combustibles fósiles. Pero la mayor parte de la producción de hidrógeno depende actualmente del gas o del carbón, en procesos que emiten mucho CO2. El hidrógeno «verde», producido con energías renovables, es una alternativa prometedora, pero cara. ¿Y si hubiera una forma de eliminar...




