Oslo, Noruega. Mejor hamacas que 4×4. Oslo, determinada a volverse más ecológica, expulsa a los automóviles del centro de la ciudad sin prisa pero sin pausa, provocando la ira de quienes denuncian una «guerra al coche» liberticida. «Hay que devolverle la ciudad a la gente, que los niños puedan jugar seguros, que las personas mayores tengan bancos para sentarse», dice Hanna Marcussen, sentada en la plaza adoquinada del ayuntamiento, también...