Panamá. Salvador Salas, un panameño de 50 años y tez morena, apaña una pala para mover el compost de uno de los tres lotes que dan la bienvenida a la finca de GeoAzul, una empresa de reciclaje que trabaja con presos de Panamá para darles una oportunidad laboral que les ayude a reinsertarse a la sociedad. Trabaja desde hace dos años en GeoAzul y «si Dios se lo permite» para diciembre de este año «termina su fase» y será «totalmente libre»,...




