Francia. En el norte de Francia hay muchas focas. En la costa de Ópalo, próxima a Calais, viven colonias de focas grises cada vez más numerosas, lo que causa problemas de convivencia con los humanos.  Los paseantes son a menudo demasiado curiosos, las molestan y acaban espantándolas. En su huida, pueden herirse o dispersarse, abandonando a sus crías. La Liga de Protección de los Animales (LPA), se ve obligada a recoger cada vez a más bebés. “La...