La especie, estudiada desde hace décadas, emite un resplandor turquesa en la parte ventral y en los laterales, coincidiendo con la distribución de sus glándulas cutáneas y de sus secreciones venenosas. Los compuestos fluorescentes también están presentes en la sangre, un rasgo poco habitual que hasta ahora solo se había descrito en determinadas especies de ranas. Un equipo internacional de investigación liderado por científicos del Museo de...




