El español Julio González dotó a la escultura de una nueva gramática y, de la mano de Pablo Picasso, transformó el metal en un elemento artístico, un legado que ahora recibe Brasil con una exposición antológica sobre el «maestro del hierro». González (1876-1942) tuvo «un éxito relativo» en vida, pero, al igual que otros tantos genios, la historia saldó su deuda tras su muerte y lo situó en el panteón de los grandes nombres de la primera...