La exposición prenatal al calor húmedo extremo (más de 35 grados combinados con humedad) frena el crecimiento del bebé cuatro veces más respecto a niños que se gestan en condiciones, simplemente, de elevadas temperaturas. Así lo pone de manifiesto un estudio recogido este viernes en la revista Science Advances, que concluye que el calor y la humedad extremas combinadas componen un ‘cocktail’ extremadamente perjudicial para la salud de los bebes...