Redacción. El fósil de una larva no más grande que una semilla de amapola y con 520 millones de años de antigüedad proporciona pistas clave sobre los pasos evolutivos de los insectos, arañas y cangrejos modernos. Lo que hace único a ese fósil, llamado Youti yuanshi y que pertenece a un grupo llamado euartrópodos, es la conservación excepcional de sus órganos internos, que han sido estudiados por un equipo dirigido por la Universidad de Durham...




