España. Investigadores españoles y portugueses plantean que la colisión de agujeros negros más masiva jamás observada, que produjo la onda gravitacional GW190521 registrada por los detectores LIGO y Virgo el año pasado, podría ser algo todavía más misterioso: la fusión de dos estrellas de bosones. De confirmarse, sería la primera prueba de la existencia de estos objetos hipotéticos que constituyen uno de los principales candidatos para formar...




