México   Desde que nacemos, dependemos de nuestro sentido del gusto para poder distinguir lo que nos gusta y lo que no. Conforme vamos creciendo, nuestro sentido del gusto va cambiando poco a poco hasta volverse menos perceptivo. Pero, ¿por qué sucede esto? Nuestro sentido del gusto funciona gracias a unos sensores nerviosos que se ubican en nuestra lengua llamados papilas gustativas. Cuando nacemos, tenemos aproximadamente nueve mil, pero...