España. De momento apenas tenemos unas fotografías, arriba, un embrión natural de ratón, abajo uno sintético y los dos con un incipiente cerebro, un corazón que late y las bases del resto de órganos. Lo novedoso está en que, para parir este embrión artificial, el equipo de la científica Magdalena Zernicka-Goetz no ha recurrido a la fecundación, no ha habido ni espermatozoides, ni óvulos, ni un útero, sino una mezcla exacta de células madre en...