Hace unos 14.400 años, un cachorro de lobo gris de apenas unas semanas de vida comió su última comida —carne de un rinoceronte lanudo— poco antes de morir en el duro paisaje de la Edad de Hielo del noreste de Siberia. Ahora, por primera vez, investigadores extrajeron ADN y recuperaron el genoma de dicho rinoceronte a partir de un fragmento de carne no digerido dentro del estómago del cachorro, descubierto en el permafrost cerca de la aldea de...