México. Las plantaciones de palma de aceite cerca de ríos y arroyos podrían deteriorar seriamente el hábitat de estos ecosistemas y afectar servicios ambientales como la disponibilidad de alimentos y el mantenimiento de la calidad del agua. Diversas investigaciones[i] responsabilizan a la expansión de la palma aceitera de propiciar deforestación, pérdida de biodiversidad, degradación de turberas, altas emisiones de gases de efecto...




