Por: Walter Pengue (Argentina). El desarrollo económico se ha justificado en pro del llamado “progreso” de las sociedades. Hasta ahora, en la realidad – más allá de lo discursivo – se lo hizo prácticamente sin revisar los impactos ambientales que tal crecimiento ha producido. Es una economía marrón, que si bien trajo beneficios vinculados al bienestar de sólo una parte de la humanidad, no ha podido resolver la crisis que enfrenta la sociedad...




