Mientras asistía a una clase de diseño de personajes con animadores de Pixar, la investigadora Cristina Zavaleta, fanática desde siempre de Disney y del arte, se fijó en el tipo de pinturas disueltas en agua y de muy alto pigmento que estaban utilizando, las llamadas guaches. Su textura, brillo y colorido le recordaron a los colorantes que se emplean en los humanos en forma de tintas para tatuajes o incluso en las alimentarias. Fue en ese...