Los Ángeles, EEUU. El vuelo de los colibríes -una maravilla de la naturaleza- les permite revolotear sobre una flor con precisión quirúrgica y sin rozarla. Hoy un estudio desvela cómo lo hacen: su agudo sentido del tacto les permite crear un mapa corporal tridimensional que les ayuda a geolocalizarse con exactitud. La investigación, liderada por la Universidad de California (UCLA) y publicada este miércoles en la revista Current Biology,...




